Travesía 2019


Día 12 (Miércoles 26/06/2019) Cariño - A Coruña.

Mañana lluviosa, pero con posibilidades de poder navegar a vela. Desperezamos despacio,
saludamos a nuestra amiga la lavandera y comenzamos nuestra singladura a las 9:15.

La salida del puerto de Cariño, con estas condiciones atmosféricas, resulta un tanto
desagradable, aunque algun@s nos resistimos a ponernos más ropa sobre la camiseta de
Ecologistas en Acción.
Ya veremos si somos capaces de mantener el tipo y seguir sacando pecho unas cuantas
millas mar adentro…


Con velocidad aceptable nos vamos acercando a las agujas del cabo Ortegal. En un horizonte ya no tan lejano, se abren entre el mar y el cielo, estas puntiagudas crestas como colmillos afilados aflorando sobre el mar. Al paso por el faro de Ortegal observamos una gran concentración de avifauna. Principalmente pardelas cenicienta y alcatraces juveniles.

El velero que viene navegando por nuestro babor desde que salimos de Cariño, parece conocer bien los entresijos de la costa y nos acorta dando un bordo y adentrándose entre las agujas del cabo. Durante un buen rato parece que esta maniobra ha sido decisiva para ganarnos una buena distancia, pero pronto comenzamos a tener claro que nuestra “estrategia” resultará más eficaz. Navegando junto a los acantilados descomunales, observamos como el desvente de estos hace que, poco a poco, le vayamos ganando proa.
 

Rumbo oeste seguimos avistando punto de interés y referencias para el tráfico marítimo. En esta ocasión dejamos por nuestro través el faro Candieira. Otro bello lugar que quedará en nuestra memoria.

Otros de los referentes para tráfico marino son, desde tiempos más recientes, los parques eólicos. Objeto de discusión en diferentes ámbitos sociales y políticos, su “vistosidad” es innegable, aportando al paisaje un componente, cuanto menos, controvertido.

Mientras, casi desvanecido bajo los soberbios acantilados, se dibuja la silueta de nuestro simulado velero competidor que, inevitablemente, va cediendo a nuestro ritmo, ahora sí acelerado por el viento favorable de aleta.
 

En esta ocasión, nuestra navegación nos ha hecho obtener suficiente eficiencia, como para ahorrarnos tiempo y distancia recorrida. Finalmente, este moderno velero se obligado a seguirnos por popa y resignarse a tenernos como parte del paisaje que observa por su proa.
 

Pronto avistamos el faro de Candierira, y nos dejamos llevar con la imaginación por aquellos tiempos en los que los fareros vivían casi aislados en esto recónditos lugares, atendiendo única y exclusivamente a estas infraestructuras marineras.
 

Lejos de cualquier tensión marinera, nuestra ágil navegación se compatibiliza con el disfrute del momento. Algun@s descansamos, otr@s cocinamos y, tod@s, comemos sin perder rumbo. La tripulación que nos acompaña esta semana, aún sin haber tenido previamente formación en navegación a vela, se muestra resuelta y capaz de dirigir nuestro Diosa Maat con una cierta autonomía, mientras, no dejan de saborear el momento y empaparse de esta inolvidable experiencia marinera.
 

Por nuestro babor, no dejamos de ver dibujadas en la costa deslumbrantes playas de arena tostada. Todas, invitan a visitarlas y bañarse en sus aguas, aún con un día tan poco soleado como el que nos ha hecho hoy. Quizá en otra ocasión podamos refrescarnos en sus cristalinas aguas.


Un poco más alejados de la costa, surcamos las aguas de Punta Corveira.


Con viento tan favorable, decidimos izar nuestra tercera vela, la trinquetilla.
 

Así vamos dejando por popa la punta y playa de A Frouxeira, así como el Cabo Prior.
 

Detectamos nuestra proximidad al puerto de destino, puesto que hay bastante tráfico de buques militares, posiblemente con puerto base en El Ferrol.


Ya avistando la entrada a la ría de A Coruña, podemos observar diferentes infraestructuras que, por su envergadura, son fácilmente reconocibles.



Al fondo también, la Torre de Hércules nos pone en aviso de la proximidad a la ría.


Dado que la navegación a vela ha escorado el velero de forma apreciable, el interior de nuestro Diosa Maat ofrece una imagen un tanto desmantelada.

A las 17:48 llegamos al puerto “Marina Real” de A Coruña. Seguimos sacando pecho y con la camiseta puesta. Nunca confesaremos que durante la singladura llegamos a ponernos un forro polar. Para “sobreponernos” a las horas de navegación del día, cada un@ encuentra su particular forma de relajarse. Parece que la interpretación del patrimonio desde una perspectiva innovadora resulta un relajante eficaz. De esta manera descubrimos que las chimeneas de ventilación pueden tener múltiples funciones..

En el puerto mantenemos izada la doble bandera negra, por los vertidos en la Ría do Burgo y por la mala gestión en la playa de Barrañán.

Aprovechamos en tierra para dar un paseo por el casco urbano y acercarnos a la historia y vida social de la localidad.

Resulta casi obligado interaccionar con la población local para entender sus problemas y modo de afrontarlos. Algunos de estos problemas son relativamente fáciles de entender y difícilmente justificable en cuanto a su forma de afrontarlos.



Día 11 (Martes 25/06/2019) Viveiro - Cariño.
A las 10:00 partimos de Viveiro. Navegamos a lo largo de su ría, hasta que el mar se abre ante nosotros invitándonos a navegar decididamente hacia nuestro nuevo destino, Cariño.


Hoy el viento nos ha dado una pequeña tregua y hemos podido navegar durante un buen rato con vela. Al venirnos empopado, hemos tenido que poner “orejas de burro”




Pero también nos ha permitido izar nuestra “trinqueta” y navegar a tres velas. Pocas veces se ha visto navegar a nuestro Diosa Maat cContabilion tres velas, pero nosotr@s no hemos querido dejar esta vela en puerto, y nos la hemos traído para darle el uso que se merece.



A la altura de Isla Coelleira hemos tenido la visita de una manada de delfines. Entre 20 y 30 adultos nos acompañan durante unos minutos. En las inmediaciones se divisan decenas también, pero resulta difícil de contabilizar.




Dejados atrás a nuestros entrañables amigos, seguimos surcando aguas gallegas y pasamos por Estaca de Bares, el punto situado más al norte de la península ibérica. Resulta agradable visualizar en persona este emblemático punto y poder disfrutarlo en este día tan agradable.

                           

Ya casi llegando a nuestro destino, podemos disfrutar con las vistas de los impresionantes acantilados y sus “agujas” afiladas emergiendo y adentrándose en el mar.



A las 14:35 llegamos al puerto de Cariño y lo primero que nos llama la atención es la enorme infraestructura portuaria para un pueblo de población tan reducida.

No hay patalanes para embarcaciones de la eslora de nuestro Diosa Maat, por lo que tenemos que atracar, en primera instancia, abarloados a un pesquero.



Nos parece destacable el ya manifiesto cambio de talante entre los profesionales del mar, respecto al tratamiento de las basuras. Podemos observar como los múltiples pesqueros atracados en el muelle, lucen bolsas de basura que ahora ya tendrán como destino los contenedores de basura y no el propio mar. Y también nos parece de destacar la excelente disposición para ayudarnos a encontrar un lugar seguro para atracar nuestro velero.


Comprobamos lo limpia que se encuentra el agua en el interior del puerto, incluso en las zonas que, por su ubicación, debiera tener más concentración de residuos y combustibles en suspensión. Dentro del propio dique del puerto, en una de las zonas más alejadas, dispone de un punto de recogida de residuos, en relación con la normativa MARPOL (Convenio Internacional para prevenir la contaminación por los buques)


Y es precisamente lo que hacemos, atracar en el propio muelle, en el lugar indicado por un pescador amable. Nos situamos entre una pequeña embarcación de arte de pesca tradicional y la Salvamar Shaula. Inmediatamente después de haber atracado, se nos abarloa un bonito velero de bandera francesa, con el compartimos el espacio y el “buen rollo”. Aquí permanecemos hasta después de comer y echar la siesta de rigor.



Las artes de pesca almacenadas en el puerto nos dan la posibilidad de realizar bellas fotos, pero también nos devuelven a la realidad del motivo por el que estamos surcando las aguas del norte peninsular. Conseguir la sostenibilidad pesquera, minimizar impacto de las artes utilizadas, proteger zonas marítimas de relevancia, acabar con los descartes, redirigir nuestro hábitos de consumo hacia un punto que minimice los impactos provocados… son algunas de las consignas implícitas en nuestra campaña relacionada con la pesca.


Posteriormente soltamos amarras, cediendo a nuestros vecinos franceses todo el espacio portuario ocupado. Nos dirigimos hacia la zona próxima a los pantalanes de pequeñas embarcaciones, y nos fondeamos a una boya fija que encontramos libre. Nuestra pequeña neumática nos facilita el acceso a tierra para los que deciden conocer la localidad.

Fondeados en este punto aprovechamos para adelantar trabajo burocrático y de mantenimiento del propio velero. También reflexionamos sobre las dificultades de las embarcaciones fondeadas para poder acceder a puntos de recogida de basura. Si bien es una tónica habitual en los puertos no tener contenedores de recogida selectiva de residuos en las proximidades de los accesos, más dificultad se pueden encontrar en lugares que como Cariño, no tienen ni siquiera opción de desembarque fácil.

Ya sin luz, puesto que hoy no tenemos punto de conexión a luz eléctrica, hemos tenido que cenar en penumbra.


Nos sorprende observar como se ha conservado buena parte del sistema dunar, aunque se encuentre muy confinado por la proximidad de las edificaciones.


Sin embargo, la presencia de parques eólicos de notable incidencia paisajística también es una realidad, que hace hincapié en lo habitual que resulta visualizarlos en tierras asturianas y, también ahora, gallegas.





Día 10 (Lunes 24/06/2019) Ribadeo - Viveiro.

A las 9:00 partimos de Ribadeo. Avanzamos por la ría rumbo mar adentro. Pasamos bajo el enorme viaducto que, sobre nuestro enorme palo mayor, parece achicarse y querer rozarnos.


Un día más tenemos que navegar a motor, puesto que no hay el menor atisbo de viento. La mar sigue adormecida y apenas llega a registrar un Douglas 2. Día nuboso y en ocasiones lluvioso, que viene a sumarse a los anteriores. Parece que la navegación a vela queda condenada a una mera intención sin posibilidad de llegar a materializarse en ningún momento.



Con estas condiciones navegamos hasta la altura de Cervo y Burela, lugar en que, sobre las 12:30, somos atraídos por una manada de delfines comunes que, amigablemente, nos han dedicado casi una hora de deleite. Hemos tomado nota en nuestras fichas de avistamientos, hemos hecho fotos, hemos grabado en video y, sobre todo, hemos disfrutado de su presencia y alegría.



Saciados con el disfrute de esta extraordinaria compañía seguimos rumbo a Viveiro. Desde este punto de navegación se observa con claridad la contaminación provocada por la industria local, clara merecedora de una bandera negra.



Sorteamos Punta Roncadoira y vamos aproximándonos al puerto de destino.


Conseguimos atravesar zonas con un calado de apenas 3 metros y, finalmente, llegamos a puerto. Aún siendo un puerto de cierta modestia, nos encontramos rodeados por muchas embarcaciones de gran porte.

 

En la banda de estribor entramos ondeamos dos banderas negras de forma simbólica, por la contaminación de San Cibrao y Viveiro.


  Nos agradó comprobar que había mucha presencia de Fucus por toda la canal de entrada e incluso en el mismo puerto.


Por la tarde noche damos hacemos una visita al casco antiguo de la localidad de Viveiro


Nos sorprendió ver tanta basura en las alcantarillas de la población.


También aprovechamos para grabar en video unas tomas de toda la tripulación.



Posteriormente nos acercamos a un mesón próximo al puerto deportivo y cenamos tod@s junt@s. Luis, nuestro capitán, aprovecha para darnos unas lecciones de navegación, utilizando como pizarra improvisada el propio mantel de papel de la mesa en que cenamos.






Día 9 (Domingo 23/06/2019) Ribadeo.

Hoy domingo hemos estado relajados, aprovechando para visitar la localidad de Ribadeo. Intentamos llevar nuestra basura para reciclar pero, una vez más, el único contenedor que encontramos próximo al acceso a los pantalanes es el genérico. Este hecho, ya habitual en todos los puertos, invita a todas aquellas personas que quieren hacer uso de los servicios de recogida, que finalmente desechen todos sus desperdicios en este contenedor. De esta manera se entorpece la intención de reciclaje, dado que se facilita el desecho sin separación. Ya un tanto separado del acceso al puerto se encuentran contenedores de reciclaje, pero tampoco se encuentra ninguno para vidrio, ni para aceites, ni para baterías...


También fue buen momento para ver las embarcaciones atracadas en los pantalanes próximos. Pudimos ver bonitos botes de corte tradicional muy bien conservados.


Aprovechamos para dejar un cartel en la puerta de los pantalanes, indicando la jornada de "puertas abiertas" que celebraremos por la tarde, de 19:00 a 20:00
 

Hoy comemos en el velero y, después de la siesta, limpiamos y preparamos toda la embarcación para poder recibir a los visitantes interesados en conocer nuestro Diosa Maat.




A las 19:00 nos situamos tres de los seis tripulantes en la puerta de los pantalanes, para invitar a los transeúntes .

 
Al poco rato comienzan a llegar personas con interés en conocer nuestro bonito velero, y son recibidas por toda la tripulación.


 
Las explicaciones sobre la historia del velero, la travesía de verano, las campañas que portamos, la actividad realizada y la organización en sí, despiertan mucho interés entre l@s visitantes de diferentes edades.

 
Hay mucha aceptación por sumarse a la campaña de recogida de firmas "Salvemos Nuestros Mares", hasta el punto de tener que habilitar una hoja de recogida de firmas "simbólica" para menores de edad, puesto que la demanda era insistente.


Se cierra la jornada de visitas sintiéndonos satisfechos por la acogida e interes mostrado por tod@s l@s visitantes.



Por la noche decidimos estar presentes en la fiesta de San Juan, e integrarnos con buena parte de la población de Ribadeo. En la celebración nos encontramos con varias personas que minutos antes habían estado en nuestro velero. Al compas de la música tradicional y el simbolismo de la hoguera, nos dejamos llevar por el momento y aprovechamos para socializar entre nosotros.






Día 8 (Sábado 22/06/2019) Cudillero - Ribadeo.

A las 9:00 de la mañana partimos de la bonita localidad de Cudillero y ponemos rumbo hacía Ribadeo. Seguimos teniendo en el recuerdo a nuestr@s compañeros de aventura durante la primera semana: Pilara, Ricardo, Martín y Carmela. Nos hubiese gustado seguir navegando juntos durante toda la travesía, pero resulta inevitable tener que despedirnos de ell@s para poder dar paso a nuestr@s nuev@s compañer@s. Hemos llegado a la conclusión que no hay barco suficientemente grande como para embarcar a toda la gente maja que hemos conocido en las actividades realizadas con el Diosa Maat, así que nos vemos obligados a llevarl@s en el recuerdo.



Decidimos saltarnos la escala planteada en Luarca, dado que hay viento favorable y pensamos que nos puede permitir adelantar un día de navegación, en previsión de futuros días en los que nos veamos obligados a permanecer en puerto debido al mal tiempo.

 A las 10:00 nos encontramos al norte de Faro Video. El impresionante acantilado no es suficiente para restar protagonismo al llamativo parque eólico situado en las montañas próximas.

 
Al prolongarse la distancia navegada, y aprovechando que el estado de la mar es muy bueno, decidimos comer mientras navegamos.



La navegación tranquila ofrece la posibilidad de dormir la siesta en cubierta y recuperar así las horas de sueño atrasadas por el trabajo realizado en los días anteriores.


De forma inesperada observamos un bando de barnaclas carinegras que, volando apresuradamente, se dirigían hacia el Sureste.



 Pero esta navegación tranquila no nos hace perder detalle de todo lo que se observa desde el mar. Buena prueba de ello es esta impactante explotación a cielo abierto perfectamente visible desde varias millas de separación a la costa.


 Los parques de molinos eólicos son una constante paisajística desde este punto, extendiéndose a lo largo de kilómetros de las cordilleras próxima a la línea de costa.



A la altura de Tapia de Casariego podemos observar su faro y la ermita de San Sebastián, algo distante desde nuestra posición, puesto que hay que abrirse a la costa y evitar riesgos con los bajos de la zona.


Esta localidad asturiana de Tapia de Casariego está muy próxima a la localiadad gallega de Ribadeo. Justamente a su norte nos encontrando navegando entre multitud de embarcaciones tradicionales y deportivas que se encuentran fondeadas, luciendo sus artes de pesca. Aparentemente, las embarcaciones tradicionales están capturando calamares, mientras que las deportivas han largado sus cañas para capturas pequeños peces.

 

 

Nos sorprende observar en esta zona numerosas especies de avifauna, principalmente alcatraces juveniles, aunque también pudimos distinguir pardelas e incluso una gaviota cabecinegra.





Dejando atrás este bullicio de pesca y aves, comenzamos a adentrarnos en la Ría del Eo, dejando por estribor el faro de Isla Pancha.



En estas aguas todavía es posible ver "dornas" que conservan cuidadosamente su estética original, luciendo velamen a la vez que se deslizan silenciosas sobre las tranquilas aguas de esta bella ría. Inevitablemente, nos trasladamos con la imaginación a un tiempo no muy lejano en el que rodearse de silencio y viento fresco era la forma natural de surcar los mares.



Pasamos "rozando palo" por debajo del viaducto que separa las comunidades autónomas de Galicia y Asturias y, a las 17:32 arribamos al puerto deportivo de Ribadeo. Arranchamos cabos y demás objetos, llenamos los tanques de agua, limpiamos someramente la cubierta impoluta y nos disponemos a programar alguna actividad para el día de hoy.


La navegación del día de hoy ha discurrido a lo largo de unas 43 millas náuticas (aproximadamente 80 kilómetros).




Aprovechando que durante el día ha habido numerosas personas en el casco urbano, hemos vuelto a hacernos a la calle a coger firmas para la campaña "Salvemos Nuestros Mares". Aunque en principio ha habido bastante reticencia a firmar por parte de los transeuntes, finalmente hemos conseguido un gran número de personas que han contribuido a la causa.



 Para finalizar la jornada, nos dirigimos a hacer la compra. Durante el recorrido observamos la disparidad de propuestas urbanísticas de la localidad, desde la original decoración de sus edificaciones hasta la implantación de una enorme antena de transmisión en el centro urbano.



También aprovechamos para publicitar la jornada de puertas abiertas que celebraremos mañana en nuestro velero.




Día 7 (Viernes 21/06/2019) Cudillero.

Durante la mañana nos hemos dedicado a visitar el casco urbano de Cudillero y a adentrarnos entre sus laberínticas calles. La distancia existente entre el pueblo y el pantalán donde estamos atracados, disipa toda posibilidad de organizar un día de "puertas abiertas".


 






Aún en reposo, nuestro velero permanece vigilante a cualquier actuación en el medio. De esta manera, hace guardia frente a la obra de reparación del dique exterior del puerto que, debido a los temporales, ha sido socavado por la parte inferior hasta verse inútil ante la entrada violenta del oleaje. Actualmente se esta rellenando con materiales y cemento, con la esperanza de encontrar solución y evitar que la violencia del mar ponga en riesgo todas las embarcaciones que en su interior se cobijan.



Nos ha llamado la atención la inexistencia de contenedores de reciclaje en la zona próxima a los pantalanes de atraque. Sí es cierto que existe un pequeño punto de recogida para aceites, baterías y otros materiales, pero ha sido difícil encontrar en un lugar próximo a estos puntos de atraque, los contenedores habituales para la separación de basuras. Sin embargo sí que encontramos algo que nos llamó la atención por su parecido a los murciélagos...


Por otro lado, el agua del puerto se encuentra con una cantidad muy significativa de combustible, que se puede apreciar a simple vista. Lamentable imagen para una población tan hermosa.



A las 15:00, Ricardo y Miguel Óscar se disponen a bucear en la parte exterior del puerto, al Este del espigón. Con la esperanza de encontrar algún indicio de Gelidium, recorrimos los fondos próximos a este espigón. No se observó ningún ejemplar de este alga. Sin embargo, sí que se pudo constatar la presencia de alguna laminaria. Los mismos buceadores de la zona nos pusieron en antecedentes de su sensible recuperación.



Por la tarde toca despedida de l@s voluntari@s que nos han acompañado y ayudado durante esta semana. Con sentimiento de pena nos despedimos de Martín, Ricardo y Pilar, a la vez que hacemos recuerdo de Carmela que, seguramente en su casa, habrá recuperado ya totalmente de los mareos que días antes la obligaron a tener que suspender su participación en el Diosa Maat. Carmén, nuestra cámara oficial, nos ha acompañado para filmar su despedida.



De la misma manera, nuev@s voluntari@s se incorporan a la tripulación y ayudan a seguir manteniendo vivo el proyecto del velero. L@s nuev@s voluntari@s son:
- Olga (Barcelona).
- Laura (As Pontes - A Coruña).
- Marta (Alcobendas - Madrid).
- Aridane (Asturiano pero, sobre todo, ciudadano del mundo)


Durante la tarde y parte de la noche hemos comenzado a conocernos. Hemos cenado juntos y nos hemos acostado no demasiado pronto, puesto que Olga venía de Barcelona y la hemos esperado despiert@s. A las 2:00 de la madrugada ya estábamos casi tod@s dormidos.




Día 6 (Jueves 20/06/2019) Xixón - Cudillero.

Bien temprano comenzamos los preparativos para emprender nuestra nueva singladura del día. Rellenamos los depósitos de agua dulce, desconectamos la línea de suministro eléctrico y liberamos a nuestro Diosa Maat, para salir del puerto deportivo de Xixón. Tras sortear las balizas situadas en las proximidades del puerto del Musel (puerto de carga y descarga) y sortear algún que otro monstruo metálico fondeado en las proximidades, ponemos rumbo a Cabo de Peñas.



Durante el día hemos seguido teniendo izadas las dos banderas negras otorgadas a las localidades asturianas de Poo y Xixón.




A lo lejos divisamos un pariente cercano de nuestro Diosa Maat. Navegando rumbo al puerto de Xixón, un velero de línea limilar al nuestro, nos recuerda esta línea de embarcaciones diseñadas para travesías transoceánicas. Para l@s que no lo sepan, el Diosa Maat es un Kelly Peterson de 44 pies (13,41 metros), de los años 80.



El tiempo se sigue manteniendo estable, nublado y con una leve brina del NW. Un día más, desplegamos nuestra vela mayor y génova aprovechando el viento que entra por la amura de estribor, pero nos vemos obligados a apoyarnos en el motor para conseguir desplazarnos. Ni un sólo día hemos podido navegar a vela con cierta autonomía. Esta circunstancia desbarata momentaneamente nuestra intención de conseguir mantener nuestro más que aceptable dato de navegar a vela al menos el 50% del total de las navegaciones. Sin duda alguna, esta primera semana nos ha desviado de nuestro objetivo, pero esperamos compensarlo en los próximos días, si las condiciones meteorológicas nos los permiten.



Puesto que hay tiempo para estar relajados, decidimos dedicarlo a adentrarnos en el conocimiento de las señalizaciones náuticas y las escalas de viento y mar.



El viaje también dió para preparar la comida de hoy. Unos garbanzos con mejillones parecen ser la opción más atractiva, por lo que aprovechamos para ir limpiando los mejillones y aprovechar para seguir comentando curiosidades relacionadas con el medio marino: las bateas, los balanos, las patellas (lapas, llampas...), las nécoras (andaricas)...




Permanecer mucho tiempo en la mar abre la posibilidad de tomar conciencia de los problemas que amenazan este medio. Un día más nos encontramos con muchos restos de basura. Seguimos recogiendo redes y otros objetos, y completando así la ya variada y voluminosa colección de basura que portamos en nuestro velero y que exponemos allá a donde vamos. Poco a poco nos estamos ganando el calificativo de "basureros del mar", y nuestro Diosa Maat se ve abocado a compartir un cierto protagonismo en esta ingrata labor de recoger los restos que otros abandonan negligentemente.




Procuramos que todos los animales que vienen adheridos a estos restos retornen de nuevo a su medio, lo cual nos lleva mucho tiempo y una dedicación similar a la de un cirujano, puesto que no siempre es fácil liberarlos sin provocarlos daños.


Sorteamos Cabo de Peñas con un cierto margen, para evitar la prolongación rocosa que se adentra varios cientos de metros hacia el norte.



Una vez sorteado, disfrutando a cada momento de su imponente esbeltez, cambiamos rumbo e intentamos navegar bastante apopados de viento. Cuidando evitar la trasluchada, nos vemos obligados a poner "orejas de burro" e incluso abrirnos de nuestro rumbo, para poder ganar un poco de propulsión natural. Para la navegación, nos apoyamos en la adaptación que hicimos junto a la rueda del timón, donde instalamos un metacrilato para poder soportar una tablet con la cartografía necesaria.



A las 13:58 llegamos a Cudillero. Retorciéndonos en la navegación para poder entrar en su pequeño puerto, aprovechamos para disfrutar de la preciosa vista que ofrece la población sin perder ojo a las rocas que estrechan la canal de entrada.






Una vez atracados en puerto, la marinería ha dado muestras de su destreza y cuidado en los detalles.





Observamos que están reforzando el dique exterior del puerto, puesto que durante los temporales previos, la mar ha socavado parte de la estructura inferior.



La primera misión en Cudillero es ir a hacer la compra. Mientras el coordinador se queda haciendo la comida, el resto de la tripulación se dirige hacia el primer comercio que se presente. Armados con el carrito de la compra, inician la caminata. Hora y media después dan señales de haber arribado aun comercio. Parece que la sencilla labor de hacer la compra se ha convertido en una auténtica travesía. Después de varios kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, lo que antes era una tripulación animada y jovial, se ha convertido en una especie de conglomerado de rutones y agotados aventureros. El primer contacto con Cudillero parece que no ha provocado la exaltación que en un principio se esperaba.




Dado que hacer la compra ha requerido más de tres horas, y un cierto riesgo de deserción en masa, comenzamos a comer a las 18:00. Evidentemente, a esta hora, los garbanzos con mejillones eran los más ricos que nunca nadie haya podido comer jamás. En estas circunstancias, cualquier cocinero de medio pelo se convierte en el el chef más laureado.



Después de comer ha habido siesta kilométrica y, los supervivientes que pudieron despertar una hora larga después, fueron a picotear al pueblo. Parece que no fue suficiente con la primera travesía, que volvieron a arriesgar por la tarde. Los que no tuvimos tanta suerte en la recuperación de conciencia, prolongamos la siesta hasta la 1:00 de la madrugada. Hay siestas y... SIESTAS.




Día 5 (Miércoles 19/06/2019) Xixón.

Día de gestiones administrativas. Parte de la mañana destinada a "papeleos" diversos. El Capitán y el Coordinador se dedican a estos menestres, mientras el voluntariado dedican la mañana a andar y recorrer la península de Cimadevilla. También comenzamos con la colocación de carteles para atraer a visitantes interesados. Hoy "abrimos puertas" para visitar nuestro Diosa Maat.


Al mediodía hicimos comida de entretiempo. Aunque habitualmente cocinamos con una línea alejada del uso de la carne y pescado, hoy nuestro Capitán nos ha cocinado una fabada asturiana, que nada ha tenido que envidiar a la propia de esta tierra.



Por la tarde preparamos y limpiamos el Diosa Maat para poder recibir a todas aquellas personas interesadas en conocerlo.






Parte de la exposición del velero se centraba en las basuras. Aprovechamos para exponer las basuras que recogimos ayer, durante la navegación hacía el puerto de Gijón.


También aprovechamos para desplegar todo el material divulgativo en relación al Gelidium (Ocle, Caloca), alga de vital importancia para el sostenimietno de los ecosistemas marinos y que, desde Ecologistas en Acción, se está luchando para evitar su destrucción, amparada por la legalidad administrativa.
 



 Tuvimos muchas visitas de la población local e incluso extranjera. Los visitantes permanecieron receptivos a todas las explicaciones que se realizaron, y los voluntarios hicieron una gran labor, participando en las explicaciones y en la invitación para visitar nuestro velero. Seguimos recogiendo firmas para la campaña "Salvemos Nuestros Mares".



Por la noche cenamos en el velero, mientras intentamos conectarnos "Streaming". Finalmente conseguimos una conexión de relativa calidad, que nos anima a poder transmitir próximamente en directo determinadas horas al día. Mañana seguiremos probando, para poder ofrecer una imagen real y fresca de lo que sucede dentro de nuestro velero.



Día 4 (Martes 18/06/2019) Ribadesella - Xixón.

A las 8:30 comenzamos nuestra jornada marinera, dejando atrás a Ribadesella y su acogedora gente, y ponemos rumbo hacía Xixón (Gijón). No había transcurrido ni una hora cuando se dió el CAMPANAZO y nos vimos rodeados de delfines. No se nos hubiera ocurrido mejor forma de comenzar el día.





Durante este verano haremos registro de todos aquellos avistamientos de mamíferos marinos que nos encontremos.

Nada más decir adiós a los delfines, comenzamos a encontrar un sinfín de basura flotando por doquier. Recogimos todo aquello que vimos, pero nos quedamos con la sensación de que era sólo una pequeña muestra de lo que posiblemente podríamos encontrar si seguíamos navegando estas aguas.

Durante todo el recorrido estuvimos acompañados por las siempre compañeras gaviotas, así como por multitud de juveniles de alcatraz.



 De paso dejamos diversas localidades de interés, entre ellas la de Poo, a la que también se le ha concedido una bandera negra. Dado que es complicado adentrarse en esta bellísima playa, decidimos dejar el izadas dos banderas negras a nuestra llegada al puerto de Gijón: una por la playa de Poo y otra por el mismo Gijón. Ambas son localidades con grandes problemas relacionados con el tratamiento de aguas residuales. De ahí la razón por la que este año han sido las dos poblaciones asturianas "galardonadas" con la bandera negra de Ecologistas en Acción.



Aunque no tuvimos mucho margen de tiempo, aprovechamos para "abrir puertas" a la visita del Diosa Maat. Dado lo precipitado de esta convocatoria no hubo mucha gente que se aproximara, pero eso no impidió que lo celebráramos "los de casa", ya que tuvimos la visita de Eneko (Coordinador del Área Marina de Ecologistas en Acción) y su familia. Pasamos un buen rato charlando y comentando diversos aspecto de la travesía de verano.



Por la noche salimos a cenar por en el casco urbano. Raciones enormes, pero que no fueron suficiente para saciar nuestro apetito. ¡Hubo que repetir!




Día 3 (Lunes 17/06/2019) Ribadesella.

Hoy amanecimos con ganas de cambiar la imagen exterior del velero y, aunque portamos un cuadrante en el que se reparten las funciones en diferentes campos de trabajo, nos pusimos tod@s (menos el responsable, que dedicó buena parte de la mañana a atender las redes sociales y papeleo diverso) a limpiar la cubierta. El resultado fue espectacular. Se dejó al Diosa Maat reluciente y presentable para las futuras visitas que se reciban.

A media tarde, decidimos lanzarnos a recoger firmas. Dentro de la travesía del velero tenemos previsto recoger firmas para la campaña "Salvemos Nuestros Mares". Tras un primer intento fallido dentro de grupos numerosos de personas, que resultaron ser menores, conseguimos ubicarnos en el paseo junto a la ría. Aprovechando la descarga de los pesqueros, conseguimos un buen número de firmas, incluida la de los pescadores artesanales locales, que nos mostraron su malestar por la política pesquera aplicada, en la que se sienten ninguneados y avocados a la supervivencia diaria.



Hasta las 4:30 de la madrugada se estuvieron haciendo alegaciones al borrador de Orden "por la que se establecen las normas generalesque regulan la explotación de algas del género Gelidium, por el sistema de arranque y se convoca la campaña 2019, en la comunidad autónoma de Cantabria".




La recompensa ha sido una noche espectacular.




Día 2 (Domingo 16/06/2019) San Vicente de la Barquera - Ribadesella.

Comenzamos el día con el izado de una bandera negra, como forma simbólica de denunciar que esta localidad ha sido tristemente galardonada por Ecologistas en Acción, debido a la intención de construir un macropuesto con  dentro de la desembodadora, en el espacio próximo al puente de acceso al casco urbano.

Comenzamos la navegación a las 9:00 y ponemos rumbo a Ribadesella. Atrás dejamos la bella localidad de San Vicente, con una imágen de postal, con los Picos de Europa como fondo escénico y la kilométrica playa que se extiende hasta el cabo de Oyambre.

La tripulación zarma tomando precauciones de cara a los posibles mareos y comenzamos con ganas de adentrarnos en las aguas asturianas. Disfrutando de la abrupta costa que une estas dos provincias, disfrutamos especialmente de los acantilados de Pimiango y su entorno, observando una perspectiva bien distinta de la que desde tierra puede disfrutarse. Bien enfilados a nuestro destino, algun@s aprovechan para practicar con los nudos aprendidos.





A las 16:00 llegamos al puerto de Ribadesella. Tras ceñirnos a la canal próxima al puerto, dado que nos encontrábamos en marea baja (marea viva), nos quedamos atracados en el pantalán exterior, junto a otros dos velero de menor eslora. La limpieza, tranquilidad y acceso son evidentes.


Echamos en falta contenedores de reciclaje próximos a la entrada de los pantalanes, lo que nos hacía desplazarnos has la zona urbana, pero la acogida por parte de los responsables del Club Náutico ARRA ha sido inmejorable. Incluso nos regalaron su preciado estandarte, que izamos en esta tranquila tarde sin viento suficiente para ondearle.



Durante la navegación de hoy, nuestra voluntaria más joven, Carmela, volvió a marearse. Aún teniendo amplia experiencia en navegación (más de 8 años) y haber tomado medidas para evitarlo, tuvo problemas para poder navegar en buenas condiciones y decidió suspender su presencia en el velero al llegar a Ribadesella.



El resto de los "navegantes" decidimos comer bien y descansar. L@s voluntari@s conocer la localidad, aprovechando que es día festivo. Los que habíamos dormido poco el día anterior, preferimos quedarnos descansando en el Diosa Maat.




Día 1 (Sábado 15/06/2019) Santander - San Vicente de la Barquera.

Salimos del puerto de Orconera, en El Astillero, a las 9:00 de la mañana, con una tripulación motivada. Risas y ganas de comenzar a navegar.


La tripulación para esta primera singladura está compuesta por:
Capitán: Luis Espejo (Cantabria).
Coordinador: Miguel Óscar García (Cantabria).
Voluntaria: Pilar (Mayorca).
Voluntaria: Carmela (Santander - Cantabria).
Voluntario: Martín (Liébana - Cantabria).

Voluntario: Ricardo (León).

También nos acompañó en la despedida Manuel Alcántara, capitán habitual del velero Diosa Maat junto con Luis Espejo, pero que por motivos personales no podrá acompañarnos de forma permente durante la travesía.



Durante este tramo hubo algún mareo propio del primer día de toma de contacto con el medio marino, pero llegamos al puerto de San Vicente a las 16:38 con normalidad y ganas de seguir adelante.

Después de descansar y hacer una exquisita comida de tinte vegetariano, disfrutamos de las bonitas vistas que ofrece esta localidad y un precioso atardecer acogidos en su puerto natural.







TRAVESÍA 2019
“Por una pesca y un turismo sostenibles”

        Un año más el Velero Diosa Maat de Ecologistas en Acción abre sus puertas a personas voluntarias que quieran embarcarse en una aventura llena de actividades de educación ambiental y en defensa del medio ambiente.

        Este año el velero partirá de Santander el día 15 de junio y navegará hasta la frontera con Portugal y hasta la frontera con Francia, para después terminar la singladura en el puerto de inicio, Santander. Durante 9 semanas, el Diosa Maat realizará escala en más de 20 puertos de todas las comunidades autónomas del litoral norte de la península. De esta manera se completará una travesía de aproximadamente 1.000 millas náuticas.